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lunes, 26 de enero de 2015

Los signos de puntuación

Vamos a practicar el uso de los signos de puntuación:

  • Copia el siguiente texto: márcalo y luego pulsa Control + c
  • Abre un documento nuevo en el Writer, pon un título en la cabecera de la página y a continuación pega el texto pulsando Control + v.
  • Lee el texto con mucha atención y corrígelo colocando todos los signos de puntuación y las letras mayúsculas que faltan.
  • Guarda el texto corregido en tu carpeta poniéndole un nombre que te permita identificarlo con claridad.

había hecho un atado con los cueros de los animales y lo llevaba al hombro había también agarrado vivas muchas víboras venenosas y las llevaba dentro de un gran mate porque allí hay mates tan grandes como una lata de queroseno el hombre tenía otra vez buen color estaba fuerte y tenía apetito precisamente un día en que tenía mucha hambre porque hacía dos días que no cazaba nada vio a la orilla de una gran laguna un tigre enorme que quería comer una tortuga y la ponía parada de canto para meter dentro una pata y sacar la carne con las uñas al ver al hombre el tigre lanzó un rugido espantoso y se lanzó de un salto sobre él pero el cazador que tenía una gran puntería le apuntó entre los ojos y le rompió la cabeza después le sacó el cuero tan grande que él solo podría servir de alfombra para un cuarto


miércoles, 17 de diciembre de 2014

Vamos a jugar

Ilustración de Javier Zabala (http://www.javierzabala.com)











Instrucciones:
  • Copia el cuento en un documento en blanco en el procesador de textos.
  • Sustituye los sustantivos por otros de acuerdo con la instrucciones del profesor.
  
El duende y el campesino astuto

Hace muchos años vivía en Rusia un inteligente y vivaracho campesino. Un día, al acabar de labrar sus tierras divisó en medio de ellas lo que parecía ser un montón de carbones ardientes y, al acercarse lleno de sorpresa, se encontró sobre las ascuas* a un duende negro.

– ¡Así que estás sentado sobre tu tesoro! –dijo el campesino.

– ¡Sí, señor! –respondió el duende–; sobre un tesoro con más oro y plata del que hayas visto en tu vida.

– El tesoro se encuentra en mis tierras y me pertenece –dijo el campesino.

– Será tuyo –respondió el duende– si durante dos años me das la mitad de lo que produzcan tus campos. Dinero tengo suficiente, pero quiero los frutos de la tierra.

El campesino aceptó el trato, pero añadió:

– Para que no discutamos sobre el reparto –dijo–, a ti te tocará lo que esté sobre la tierra y a mí lo que esté debajo.

Al duende le pareció bien el acuerdo, pero el avispado campesino había sembrado zanahorias. Cuando llegó el tiempo de la cosecha, se presentó el duende y quiso recoger sus frutos; pero no encontró más que hojas marchitas y amarillentas; y el campesino, con gran satisfacción, sacaba de la tierra sus zanahorias.

– Esta vez has salido ganando –dijo el duende–, pero la próxima no ha de ser así. Tuyo será lo que crezca sobre la tierra, y mío lo que esté debajo.

– Estoy conforme –respondió el campesino.

Pero, cuando llegó el tiempo de la siembra, el campesino no sembró zanahorias, sino maíz. Cuando los granos maduraron, el campesino fue a sus tierras y cortó las repletas mazorcas de maíz. Cuando vino el duende, no encontró más que los rastrojos y, lleno de ira, se hundió en los infiernos.

– Así es como hay que tratar a los pícaros –dijo el campesino, y se fue a recoger su tesoro.

viernes, 19 de septiembre de 2014

Bienvenidos, debutantes

Bienvenidos al blog de la asignatura de Lengua castellana y literatura de 1º de la ESO en el instituto de Tomiño. Este año debutáis como alumnos de la ESO, y por tanto también como alumnos de Lengua en este nivel, de ahí el título del blog.

Para comenzar, ¿qué tal este vídeo?



¿Podríais definir las palabras causa y efecto y poner algún ejemplo de causa y de efecto extraído del vídeo?

¿Y podríais indicar algún sinónimo para cada una de esas dos palabras?